Arte comunitario en San Carlos, Antioquia
En las veredas de San Carlos hacemos murales, teatro y arte reciclado con mujeres, niñas, niños y jóvenes. Aquí te contamos qué hacemos, cómo lo hacemos y cómo se sostiene, con cuentas claras.

Por qué hacemos arte comunitario en San Carlos
San Carlos es un territorio que vivió el conflicto armado y que hoy se reconstruye desde sus propias manos. Creemos que el arte es una de las formas más hermosas de hacerlo.
El arte fortalece la autoestima. Ayuda a las personas a sentirse orgullosas de su trabajo y de su cultura. Hace visibles las historias de las comunidades, lo que vivieron y lo que sueñan. Rescata la memoria y vuelve a tejer los lazos entre vecinos.
Como el micelio que une a los árboles bajo la tierra, el arte conecta a las personas y les recuerda que no están solas.
Muralismo, teatro, artes plásticas y arte reciclado
Trabajamos con cuatro lenguajes artísticos, elegidos según lo que cada comunidad quiere contar.
Muralismo
Paredes y telas que cuentan la historia de una vereda, pintadas entre todos.
Teatro
El cuerpo y la voz como herramientas para expresar lo vivido.
Artes plásticas
Dibujo, pintura y creación con las manos.
Arte reciclado
Materiales que otros desechan se convierten en obra.
Con las mujeres: un círculo de confianza
Cuando nos reunimos con mujeres campesinas, lo primero no es la pintura: es abrir un espacio seguro. Un círculo donde pueden hablar de sus problemas, de sus vivencias y de aquello que muchas veces no habían podido decir en voz alta.
El arte se vuelve la excusa para encontrarse, escucharse y sostenerse entre ellas.
Además, llevamos nuestro cacao a pequeñas emprendedoras y emprendedores de la región, incluidas mujeres jóvenes, para que también sea una oportunidad de ingreso propio.
Con niñas y niños: creer en sus sueños
En los talleres infantiles, el arte es un juego que enseña. Las niñas y los niños aprenden a confiar en sí mismos, a creer en sus sueños y a relacionarse y compartir con los demás.
Al pintar, recortar y crear, también desarrollan su motricidad. Cada obra que hacen es una pequeña prueba de lo que son capaces.
Así nace un mural comunitario: la historia de Patio Bonito
Para que veas cómo trabajamos, te contamos paso a paso cómo pintamos el mural de la vereda Patio Bonito, en San Carlos.
- 1
Una pregunta
Llegamos con lápiz y papel y hacemos una sola pregunta: ¿qué quieren contarle a las personas que visitan su vereda?
- 2
Cada quien dibuja su historia
Cada participante dibuja con total libertad. Puede ser su pasado, su presente o su futuro.
- 3
Compartir
Cada persona explica su dibujo al grupo. Aquí empiezan a conocerse las historias.
- 4
Encontrar el lugar de cada historia
Entre todos ubican cada idea en la pared. Cada persona se apropia del espacio que le corresponde.
- 5
Pintar juntos
Primero pintamos el fondo en comunidad. Después, cada quien pinta sus propias figuras.
- 6
Nombrar la obra
El grupo le pone título al mural y narra, con la voz de todos, de qué se trata.
- 7
La foto final
Nos tomamos una foto frente a la obra terminada.
Desliza para ver todos los pasos.
Lo más valioso no queda en la pared
Durante los días del mural se comparte, se convive y se cuentan vivencias, a veces asuntos íntimos que nunca se habían dicho. El mural es el pretexto; el verdadero resultado es una comunidad que se conoce y se reconoce.

Quién guía este trabajo
El arte comunitario de Oikía Múni nace de la experiencia de Verenice Flores, cofundadora de Oikía Múni, quien lleva 18 años trabajando con comunidades a través del arte.

18 años de arte con comunidades
- GuatemalaMurales con comunidades indígenas.
- Estados UnidosTrabajo junto a la Universidad Mary Baldwin.
- SuizaEn alianza con Amnistía Internacional.
- MéxicoInvitada por el Comité Internacional de la Cruz Roja para hacer escultura en papel y murales con niñas y niños.
- ColombiaEn alianza con el CINEP y directamente con comunidades víctimas del conflicto armado en los Montes de María, con murales y talleres de arte reciclado.
Hoy toda esa experiencia echa raíces en San Carlos. En cada territorio, Verenice ha aprendido lo mismo: un mural es mucho más que pintura en una pared. Es un lugar donde las personas se escuchan, se reconocen y vuelven a creer en sí mismas.
Lo que hemos hecho desde 2025
Desde 2025 hemos trabajado en San Carlos con niñas, niños, jóvenes, mujeres y personas adultas de varias veredas del municipio. Es un camino que apenas comienza en este territorio, pero que se apoya en casi dos décadas de experiencia en arte comunitario.
Cómo se sostiene: cuentas claras
Preferimos decírtelo con honestidad, porque la confianza se construye mostrando las cosas como son.
Hoy
Los talleres y murales son posibles gracias a Walls of Hope, el proyecto de arte comunitario que lidera Verenice. Oikía Múni es todavía un emprendimiento pequeño, y por ahora las ventas de cacao aún no financian directamente los talleres.
Nuestro compromiso
Cuando Oikía Múni crezca, destinaremos el 10 % de nuestras ganancias al arte comunitario. Ese es el camino que queremos recorrer contigo.
Preguntas frecuentes
¿Mi compra de cacao financia los talleres de arte?
Hoy no de forma directa. Los talleres se sostienen gracias a Walls of Hope, el proyecto de arte comunitario que lidera Verenice Flores. Nuestro compromiso es que, cuando Oikía Múni crezca, el 10 % de las ganancias se destine al arte comunitario. Cada compra ayuda a que el emprendimiento llegue a ese punto.
¿Dónde se hacen los talleres de arte comunitario?
En varias veredas de San Carlos, Antioquia, desde 2025, como Patio Bonito y Vayejuelo.
¿Quiénes participan en los talleres?
Niñas, niños, jóvenes, mujeres y personas adultas de las veredas de San Carlos.
¿Qué tipo de arte hacen con las comunidades?
Muralismo, teatro, artes plásticas y arte reciclado.
Tu compra hace crecer esta semilla
Cuando eliges Oikía Múni, ayudas a que este emprendimiento campesino crezca. Y mientras más crece, más cerca estamos de que el cacao sostenga por sí mismo los murales, los círculos de mujeres y los talleres con niñas y niños.
Es como sembrar un árbol de cacao: no da fruto el primer día, pero cada cuidado cuenta.
Cacao con alma, arte con raíz.
